Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Energía

El sector energético turco continúa evolucionando rápidamente, impulsado por la liberalización, la participación del sector privado y la creciente demanda de todas las fuentes de energía. Este entorno dinámico ofrece un gran potencial para los inversores, respaldado por reformas regulatorias y un claro compromiso gubernamental con la transparencia y la competitividad del mercado.

Mercado de electricidad El consumo de electricidad en Turquía aumentó un 3,8 % en 2024, alcanzando los 347,9 TWh, y se prevé que supere los 380 TWh en 2025. La atención se centra cada vez más en las energías renovables, con proyectos solares y eólicos a gran escala cobrando impulso. Los inversores están encontrando oportunidades crecientes en generación, distribución, redes inteligentes y sistemas de almacenamiento.

Mercado del gas natural Turquía está diversificando su suministro de gas mediante acuerdos de GNL a largo plazo, como el reciente acuerdo de 10 años con TotalEnergies por 1,1 millones de toneladas métricas de GNL anuales. Con la expansión de su capacidad de almacenamiento y regasificación, Turquía se está posicionando como un centro regional de gas que conecta Europa, Asia y Oriente Medio.

Mercados de petróleo y GLP Los segmentos del petróleo y el GLP siguen siendo vitales para la seguridad energética. Las colaboraciones estratégicas y las mejoras de infraestructura respaldan un suministro estable. Además, existe un creciente interés en los combustibles alternativos y las mejoras de eficiencia.

Oportunidades verdes Las energías renovables son el eje central del futuro energético de Turquía. En 2024, la capacidad solar instalada alcanzó los 19,6 GW, superando con antelación el objetivo de 2025. Para 2035, el objetivo es cuadriplicar la capacidad solar y eólica hasta alcanzar los 120 GW. El sector está abierto a la inversión privada en generación, almacenamiento, hidrógeno verde e integración en la red eléctrica.

Las reformas en curso, el entorno regulatorio predecible y los objetivos claros para la transición energética hacen de Turquía uno de los mercados energéticos más prometedores de su región.